11 jun. 2011

PAU 2011: Una odisea en el estómago

Estamos en las dos semanas más estresantes para un alumno preuniversitario y hemos de ahorrar todo el tiempo posible en las tareas cotidianas, por lo que seguramente más de uno llegue a los exámenes de Selectividad sin haberse duchado en días y oliendo cual manifestación de activistas anti-desodorante. En esta entrada intentaremos hacerle más sencilla la tarea de no perder un segundo en cuestiones sin real importancia, como por ejemplo, el asunto de la nutrición:
  • Cápsulas de Comida:
    • ¿Pierde mucho tiempo masticando su comida? ¿Cree que ese tiempo en le que está moviendo sus mandíbulas debería ser invertido en el estudio? ¿Es incapaz de tragar a la vez que repasa el efecto fotoeléctrico?
    • Siéntase como un astronauta comiendo mediante cápsulas que contienen los nutrientes básicos que necesita el cuerpo humano.
    • Además podrá escoger entre múltiples menús, entre los que se encuentran diversas opciones vegetarianas y aptas para celíacos.
    • Como ejemplo, le adjuntamos lo que incluye la Cápsula2, una cápsula que contiene las 5 comidas diarias recomendadas por los médicos: Como desayuno usted podrá disfrutar de un café con churros mezclado con el bocata de jamón ibérico deshidratado de media mañana, un almuerzo que consta de ensalada, macarrones y pescado a la plancha, acompañado de una pieza de fruta a escoger entre manzana o pera, la merienda que será un colacao con galletas y dos mandarinas y una cena ligerita consistente en una ensalada de pasta con queso y berenjena al vapor y un yogur con fibra.
    • Estas cápsulas son las que le sobraron de la misión del Apollo XI, que aunque ya hace tiempo de aquello las metieron en tuppers en el congelador de Neil Armstrong y su vecino ratero nos asegura que eso aguanta sin ponerse malo, por lo menos hasta que el hombre vuelva a pisar el pie en la Luna para traerse las llaves de repuesto de la nave que se la dejaron en una piedra con forma de mesita que había por allí.
    • Las cápsulas fueron cocinadas en su momento por el cocinero de la NASA experto en hacer maletas para viajes Apolodoro Martínez, hijo de emigrantes almerienses en Florida a los que el cabo Cañaveral les recordó el Cabo de Gata y decidieron quedarse allí preparando a todos los estadounidenses que se pasaran por el Rincón de Apolodoro (padre del cocinero espacial) unas migas con engañifa y leche frita, comidas típicas de Almería que los expertos de la NASA aconsejaron no incluir en las cápsulas porque los cohetes espaciales ya están suficientemente propulsados como para que los astronautas se pusieran a expulsar gases.
Las cápsulas de comida cuesta cada una lo mismo que un menú en el Rincón de Apolodoro (mírelo en su página web www.apolodoroscorner.com, deberá pagar con dólares). Si las quiere, llame al 6813213455 y antes de que usted expulse los desechos de la digestión de estas cápsulas en forma de conguito, R2D2 llegará a su puerta con nuestro producto y la factura. Si conoce a alguien que pueda necesitar alguno de estos artículos, no dude en hacer publicidad.
El martes a eso de la hora en la que le apetezca fabricar conguitos pero debido a los nervios, les ofreceremos las novedades que nos vayan llegando desde China, recordando que, a quien no le gusten nuestros artículos, siempre tiene la opción no comprarlos.
R2D2 no devuelve cambio ni hace chuletas para Selectividad. La garantía de nuestros productos dura el tiempo de ingerir una cápsula. No nos denuncie ante la NASA o le diremos que Apolodoro prepara en su restaurante sopa con pasta con forma de marcianitos. Que nadie se enfade más de lo preciso, si me conocen, se nota cuando va en broma y cuando con un poco de mala idea/leche/follá, pero me tomo diariamente el Educaciolgrim y a mí, me funciona.

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