17 sept. 2011

Esta maceta no es lo suficientemente grande para los dos.


Como ya queda poco para que cada individuo se vaya “por ahí” a estudiar y no venga a su casa nada más que para rellenar los tuppers que trae vacíos, en esta semana intentaremos solucionar los problemas que se pueden plantear de la emancipación parcial que esto representa:
  • Trasplante de personas:
    • ¿Cree haber echado raíces en la casa de sus padres? ¿No han estado nada mal estos 18 años y le dan una plaza en una universidad situada a más de diez minutos de casa? ¿Se le queda pequeño el tiesto en el que le metieron sus padres (y no nos referimos al Citroën de quinta mano que le dejaron como coche, sino en sentido metafórico)?
    • Desentierre sus raíces con el trasplantador de personas y muévase hacia un macetero mayor. Para ello, le ayudarán lo que denominaremos como jardineros de humanos (no me refiero a los que cuidan de enfermos vegetales, iré al infierno pero no por eso), que no son más que estudiantes voluntarios de cursos superiores, que a cambio de que les escuche, lo regarán a usted con agua aliñada, lo plantarán en la ciudad universitaria y lo mantendrán bien nutrido con macarrones y sopas de bote, además de lo más importante, con abonos de todo tipo: para conciertos, eventos deportivos, fiestas o incluso el a-bono-bus)
    • En este nuevo tiesto usted madurará más rápidamente, aprenderá a buscar usted mismo los nutrientes y quien sabe si polinizarse en primavera por culpa de alguna abeja-Cupido (Como siempre, le recomendamos no dar frutos, el mundo está lleno de melones que se juntan con lechugas y se reproducen como las amapolas silvestres)
El trasplante de personas tiene un precio que varía en función de los resultados obtenidos en selectividad, teniendo un descuento los estudiantes de Biología, Ciencias Ambientales, Ingeniería Agrónoma, Filosofía y Matemáticas (Debido a sus posteriores estudios sobre botánica). Si lo quiere, llame al 6813213455 y antes de que estudiantes de Erasmus franceses empiecen a tirarle del autobús por el bajo salario por el que estaría dispuesto a trabajar, un voluntarioso voluntario médico de patatas llegará a su puerta con el producto y la factura. Si conoce a alguien que pueda necesitar nuestros artículos no dude en hacer publicidad.
El martes a eso de la hora en la hora en la que se abren los geranios, les ofreceremos las novedades que nos vayan llegando desde China, recordando a quien no le gusten nuestros artículos que siempre tiene la opción no comprarlos.
El voluntarioso voluntario médico de patatas no devuelve cambio. La garantía de nuestros productos dura el tiempo en el que se seca la rosa silvestre alpina en el desierto de Gobi . No nos denuncie ante la Confederación de Amigos del Pulgón o le echaremos a un grupo de mariquitas. Que nadie se enfade más de lo preciso, si me conocen, se nota cuando va en broma y cuando con un poco de mala idea/leche/follá, pero me tomo diariamente el Educaciolgrim y a mí, me funciona.

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